viernes, 31 de marzo de 2023

Mitos y verdades sobre la fertilidad

Cada vez, las parejas aplazan más la decisión de tener hijos y forjar una familia. Puede que porque las cosas ya nos son como antes: la mujer se ha incorporado al mundo laboral, ha habido una subida de precios e impuestos, los requisitos para encontrar un empleo estable cada vez son mayores, y los jóvenes se independizan mucho más tarde de sus casas. 
La decisión de convertirse en padres es multifacética y está determinada por factores individuales, sociales y económicos. Sin embargo, aunque hoy en día convertirse en padres no sea una idea muy presente en la cabeza de los jóvenes, ¿sabe la gente cuáles son las consecuencias de retrasar la maternidad? ¿es realmente consciente de lo que significa la infertilidad y los factores de riesgo que tiene?


La infertilidad es un problema de salud pública que afecta a personas de todo tipo, pero algunos problemas sí se pueden prevenir: la edad avanzada en una mujer implica una menor disposición de folículos y de peor calidad, además de una mayor probabilidad de aborto espontáneo, complicaciones perinatales y morbilidad obstétrica. Otros aspectos como el consumo de alcohol, el tabaquismo, la obesidad o la transmisión de ITS pueden ser controlados

En el año 2018 se realizó, tras una meticulosa búsqueda bibliográfica, una recopilación de estudios que pudiesen informar sobre el nivel de conciencia inadecuada de la fertilidad (FA) en la sociedad. Tras ello, se comprobó que el nivel de información de personas en edad reproductiva se encontrada entre moderado y bajo. Aunque este grupo de la población sí este familiarizado con el concepto de la infertilidad, la mayor parte de ella apenas toma conciencia y todavía permanecen ciertos mitos. Es por este motivo, por el que hoy vamos a desmentir algunos mitos sobre la fertilidad que actualmente están muy extendidos.

Mitos y verdades sobre la fertilidad

Mito 1: la infertilidad suele ser culpa de la mujer       

Uno de los mitos más comunes sobre la infertilidad, es que suele ser culpa exclusiva de la mujer, cuando en realidad según el Instituto Nacional de Salud (NIH), un tercio de los casos de infertilidad son causados ​​por problemas reproductivos masculinos, un tercio por problemas reproductivos femeninos y un tercio por ambas partes o por factores desconocidos. Como podemos ver, la infertilidad no es problema exclusivo o en su mayoría de las mujeres, aunque en muchas culturas se culpe inmediatamente a la mujer, la realidad es que es un problema que afecta a los dos. 

Mito 2: Ciertas posiciones sexuales mejoran las probabilidades de embarazo

Es importante destacar que no existe evidencia científica que respalde la idea de que ciertas posiciones sexuales aumenten las posibilidades de quedar embarazada o influyan en el sexo del bebé. El esperma eyaculado puede llegar rápidamente al cuello uterino y a las trompas de falopio en cualquier posición sexual, por lo que la elección de una posición específica no es un factor determinante en la concepción. Además, no hay estudios científicos que puedan demostrar que permanecer tumbada o con las piernas en alto después del coito, tenga un efecto significativo en las posibilidades de quedar embarazada. En general, lo más importante para concebir es tener relaciones sexuales regulares durante los días fértiles de la mujer. En este blog, podreis disponer de una estrada exclusiva para saber cuáles son los mejores días para quedarse embarazada. 

Mito 3: Los hombres deberían usar boxers o calzoncillos holgados para ser más fértiles

Es importante tener en cuenta que la ropa demasiado ajustada puede afectar la producción de espermatozoides al aumentar la temperatura de los testículos. Normalmente, la temperatura en esta zona debe ser ligeramente inferior a la del resto del cuerpo, para favorecer la espermatogénesis. Aunque algunos expertos no ven una gran diferencia entre los diferentes tipos de ropa interior para hombres, los boxers pueden permitir una mejor regulación de la temperatura en comparación con la ropa interior más ajustada. La espermatogénesis es más eficiente en temperaturas más frías y una menor temperatura en los testículos puede favorecer la producción de espermatozoides. 

Mito 4: La salud general no afecta la fertilidad. Si mi padre o madre pudieron tener hijos, yo también podré

Es importante recordar que la salud general es el factor más importante que afecta a la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres. Factores como el consumo excesivo de alcohol, la realización de demasiado ejercicio físico, tener un bajo peso o sobrepeso, fumar o estar expuesto a toxinas o disruptores endocrinos, pueden tener un impacto negativo en la capacidad de concebir. Además, aunque existe cierta prevalencia de ciertas condiciones de fertilidad en las familias, el hecho de que tus padres o abuelos hayan tenido muchos hijos o hayan concebido a edades avanzadas no garantiza tu propia fertilidad. Los expertos están de acuerdo en que nuestro estilo de vida y hábitos diarios pueden influir significativamente en nuestra fertilidad, ya sea de manera positiva o negativa. Por lo tanto, mantener un estilo de vida saludable y evitar hábitos perjudiciales, puede ayudar a mejorar las posibilidades de concebir con éxito

Mito 5: Si ya has tenido hijos no puedes tener problemas de fertilidad

Es común pensar que después de tener un primer hijo, concebir un segundo embarazo será fácil. Sin embargo, esto no siempre es el caso. La infertilidad secundaria se refiere a la incapacidad para concebir o llevar a término un bebé después de haber dado a luz previamente, y después de haber intentado durante un periodo de alrededor de un año. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 10% de las parejas en edad reproductiva experimentan infertilidad secundaria. En España, se estima que una de cada diez mujeres tiene dificultades para lograr un segundo embarazo exitoso.

Mito 6: Los hombres pueden tener hijos en edades avanzadas sin ningún problema

Aunque la disminución de la fertilidad en los hombres es más lenta que en las mujeres, la edad aún puede afectar la calidad del esperma, incluyendo la motilidad, la morfología y la concentración. La fertilidad masculina comienza a disminuir a partir de los 40 años, con una disminución anual de hasta un 23% en la fertilidad a partir de los 39 años. Recientes estudios sugieren que los hombres mayores de 40 años tienen un 30% menos de posibilidades de concebir en un período de 12 meses, en comparación con los hombres menores de 30 años. Es importante tener en cuenta que la edad del hombre también puede afectar la salud del bebé y aumentar el riesgo de ciertas afecciones médicas. Por lo tanto, es esencial que los hombres comprendan que la fertilidad masculina también se ve afectada por la edad y que se informen sobre las opciones disponibles para preservar su fertilidad en edades avanzadas. 

Esto son tan solo algunos aspectos sobre la fertilidad, pero si realmente quiere saber más, te dejamos aquí algunas páginas de las que extraer más información: