Aunque muchas veces nos pinten el tema de la maternidad de color de
rosa, ser madre es una de las aventuras más divertidas y agotadoras que se
pueden tener. Por supuesto que es una experiencia única y maravillosa, pero
también implica un gran esfuerzo, tanto físico como emocional. No es fácil
equilibrar todas las responsabilidades que conlleva criar hijos, mantener la
casa en orden y seguir avanzando en nuestras propias vidas. Y aunque muchas
veces nos duela escucharlo, la realidad es que sí: va a haber momentos difíciles,
momentos de cansancio extremo y momentos de frustración
Ser madre es una
aventura completa, con sus altibajos y sus momentos maravillosos. Y aunque
puede ser agotador, siempre vale la pena. En la entrada de hoy, vamos a tratar
con un poco de humor, qué señales claras son las que de verdad confirman que eres
mamá…
Primero, si
tienes mini sesiones de terapia durante todo el día con cualquiera que te
quiera escuchar, ¡eres una mamá! A veces necesitas desahogarte y contarle tus
penas a alguien que te comprenda, aunque sea tu vecina del quinto.
Segundo, ir
al supermercado por tu cuenta es como irte de vacaciones. ¿No es cierto? Cuando
tienes la oportunidad de ir sola, sin niños, sin carritos y sin que te pidan
golosinas, parece que te has escapado de casa por un día entero.
Tercero, mides
el dolor físico en tres niveles: dolor, dolor intenso y pisar un lego. ¿Quién
necesita una escala del uno al diez? Si has pisado un lego, sabes que el dolor
puede ser insoportable.
Cuarto, una ducha de 15 minutos con la puerta cerrada te parece como un día en el spa. No hay nada como un poco de tiempo para ti misma, incluso si es solo por unos minutos. Y si puedes hacerlo en la ducha, ¡mejor aún!
Y, por
último, hacer pis con público es parte de tu rutina diaria. Si tienes hijos
pequeños, sabes que nunca estás sola en el baño. Siempre hay alguien tocando la
puerta o preguntando qué estás haciendo. ¡Pero no te preocupes, eres una mamá!
En conclusión, si te
identificas con alguna de estas señales, ¡eres una mamá! Así que sigue adelante
con tu día a día, con tu humor y tu paciencia. ¡Eres una superhéroe!