El embarazo es una etapa maravillosa en la
vida de una mujer, aunque también puede ser un momento desafiante que trae
consigo toda una serie de cambios, tanto físicos como emocionales. Las sensaciones
que nacen en este período pueden ser muy diversas, desde un enorme entusiasmo
hasta ansiedad o estrés, pero no debemos olvidarnos de que, para el otro miembro
de la pareja, también es una situación nueva. Es por este motivo por el que construir
un buen equipo y mantener la comunicación entre ambos, resulta fundamental para
poder disfrutar de esta etapa.
En primer lugar, es imprescindible que la
pareja hable abiertamente y de forma honesta sobre cómo se siente cada uno o
qué es lo que necesita en el momento. Intentad ser compresivos y escucharos activamente,
al fin y al cabo, estáis para apoyaros el uno al otro.
También es importante que la pareja se prepare
para la llegada del bebé juntos. Pueden tomar clases de preparación para el
parto, leer libros juntos y hacer compras para el bebé. También se puede
empezar a hablar sobre cómo se van a dividir las responsabilidades después del
nacimiento del bebé y cómo pueden apoyarse mutuamente, puede que esto ayude a
calmar esa ansiedad por lo que pueda pasar después o como van a ser las cosas.
Otra forma en la que el embarazo puede
afectar a la relación de pareja es a través de los cambios en el deseo sexual.
Es común que la mujer experimente una disminución en el deseo sexual durante el
embarazo, especialmente en el primer y tercer trimestre. Por este motivo,
guardar una buena comunicación y buscar otros ratos de conexión e intimidad
también es súper importante para la relación de pareja.
La mayoría de las mujeres embarazadas se
cansan fácilmente, así que si su pareja le ofrece ayuda con tareas del hogar,
preparar comidas y con compras, esto le permitirá descansar y relajarse, y la comunicación
entre ambos será mucho mejor.
También puede ser de ayuda informarse lo
mejor posible acerca de todo lo que supone el embarazo, los síntomas que pueden
aparecer y las recomendaciones que se dan para cada etapa. También es
recomendable que la pareja participe activamente en las consultas médicas y en
los preparativos para el parto.

