El parto es un momento único para la mujer, un momento que no se va a volver a repetir nunca de la misma forma, ya que todos los partos son distintos aunque seas madre más de una vez. Durante el parto, además de dar a luz al bebé, también se expulsa la placenta y cada vez en más hospitales se puede hacer la famosa impresión de placenta, un recuerdo bonito de un momento tan especial.
Durante el parto se diferencian varias fases: la dilatación, la expulsión, en la que sale el bebé, y el alumbramiento, que se trata del momento en el que se expulsa la placenta, una parte muy importante. Las matronas y profesionales de la salud limpian esta placenta por ambas caras, la cara fetal y la materna, ponen pintura por encima de una de las caras y después se pone un papel por encima para que quede impresa en pintura tanto la placenta como el cordón umbilical.Como acabamos de decir, la placenta tiene dos caras, la cara fetal es la que ha estado en contacto con el bebé, mientras que la cara materna que es la que ha estado en contacto directo con el útero. Cuando la impresión se hace con la cara materna, el dibujo que queda parece pequeños algodones, en cambio, al hacerlo por la cara fetal, simula el árbol de la vida junto con las raíces.
También es habitual que acompañando a esta impresión de placenta se escriba el nombre y la fecha de nacimiento del recién nacido.
Lo que las enfermeras pretendemos con esta práctica es humanizar un poco más la asistencia sanitaria, ya que es muy necesario. Trabajamos con los pacientes cara a cara, de una manera muy cercana y, por lo tanto, tenemos mucho que decir acerca de temas como este.
Os dejamos también un video a continuación, para que podáis ver mejor cómo es el proceso de la impresión:

