viernes, 31 de marzo de 2023

Inseminación Artificial

Ya sabemos que cuando una pareja detecta que tiene problemas para concebir, la primera prueba médica que se realiza consiste en un semiograma al varón, donde al observar que tiene buena calidad seminal, se opta por el tratamiento que comentaremos a continuación. 

Este procedimiento fue la primera técnica de reproducción asistida y generalmente es a la que más se acude por su sencillez y excelentes resultados.

Durante el proceso de fecundación habitual, los espermatozoides recorren el aparato genital femenino hasta llegar a las trompas de Falopio. Pero a veces se necesita aumentar la funcionalidad de estos, y es cuando se decide emplear esta técnica.

Para realizar la inseminación artificial, es necesario que la mujer se encuentre en el período de ovulación y previamente mejorada la movilidad de los espermatozoides, se introducen con una cánula en el útero de la mujer.





Esta técnica implica que se igualen las tasas de embarazo a las de una pareja que carece de problemas de fertilidad. 


Los casos para los que este proceso aplica, son aquellos donde la mujer sea menor de 37 años y los varones tengan buena calidad seminal, además de las mujeres que desean ser madres y que no tienen pareja o que esta no es un varón.

Hay dos tipos de inseminación artificial, es decir, si el semen proviene de la pareja tenemos la Inseminación Artificial Conyugal (IAC), empleada en casos de esterilidad por ambas partes, por factor masculino leve o porque en el caso femenino las trompas sean permeables. En el caso de que el semen provenga de otro varón ajeno se conoce como Inseminación Artificial con semen de Donante (IAD).

Si os apetece seguir indagando en las opciones que existe en cuanto a la reproducción asistida podéis abrir el siguiente enlace:

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