La espera hasta la primera ecografía se hace larga, ya que se trata de uno de los momentos más esperados por los padres desde que conocen la noticia del embarazo. Nervios, ansia y, sobre todo ganas, es lo que se siente hasta que llega ese emocionante día. Escuchar por primera vez el latido de tu bebé es algo que no se puede describir con palabras.
Pero, ¿qué es realmente una ecografía, cuando puedo saber el sexo, hará daño a mi bebé?. Pues vamos a simplificarlo de la mejor manera posible.
La ecografía es una prueba diagnóstica mediante imagen que utiliza ultrasonidos, es decir, sonidos que no pueden ser escuchados por el oído humano. Estas ondas sonoras chocan con las diferentes estructuras del feto (piel, grasa, músculo, hueso, líquido, etc) y continúan o rebotan dependiendo de la capacidad de penetración de cada tejido. El hueso por ejemplo es de los tejidos que más ondas rebotan y aparece en blanco, mientras que el líquido todo lo contrario y por eso aparece en negro. Los ultrasonidos son procesados y analizados por el equipo y van a aparecer en forma de imagen ecográfica en la pantalla.
Mediante esta imagen se conoce mucha información sobre el curso del embarazo como la cantidad de líquido amniótico, la localización de la placenta, si hay múltiples fetos y el desarrollo de estos, la posición dentro del útero y quizás lo más importante, nos permite diagnosticar posibles anomalías fetales. También nos permite conocer el sexo del bebé.
En cuanto a esto último y, aunque existen otras técnicas para determinarlo, como la analítica sanguínea o la amniocentesis, la ecografía sigue siendo el método más frecuente. Los genitales masculinos y femeninos ya se diferencian claramente en el feto en la semana 16, por lo que en esta semana ya se podría saber el sexo. Pero lo más habitual en un embarazo de bajo riesgo es que en esta semana no se haga una ecografía, por lo que se conocerá entre la semana 18 y 22 que sería la segunda ecografía de control, siempre y cuando el feto esté bien colocado y se deje ver bien.
Como ya hemos comentado, la ecografía no usa radiaciones sino ultrasonidos, por lo que hasta día de hoy no se ha detectado ningún efecto adverso ni para la madre ni para el feto. Puedes estar totalmente tranquila en este sentido.
Para seguir investigando sobre el tema podéis consultar las siguientes webs:
