martes, 11 de abril de 2023

El gran miedo a la preeclampsia

La preeclampsia se define como la aparición de hipertensión y proteinuria, que puede indicar daño renal, a partir de la semana 20 de gestación. Afecta entre el 3% y el 10% de las mujeres embarazadas y se asocia a una gran morbilidad tanto materna como fetal. 

Esta afectación puede hacer que la placenta, que es la que proporciona oxígeno y alimento al feto, no obtenga suficiente sangre. Si esto ocurre, el feto recibe menos nutrientes y provocará que nazca con bajo peso. Además, puede acelerar la necesidad de que el bebé nazca de forma inmediata y los bebés prematuros tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves; algunas de ellas de por vida.

Dependiendo del momento en el que aparezca se puede clasificar en precoz (antes de la semana 34) o tardía (después de la semana 34) y también, según su gravedad, en leve o severa.

En la preeclampsia leve aparece la hipertensión arterial, una gran retención de líquido y proteínas sanguíneas en la orina, como ya hemos dicho, pero en la severa puede haber ya afectación hepática, neurológica, renal, alteraciones en la coagulación e incluso aparición de convulsiones (entonces se llamaría eclampsia). Si tienes fuertes dolores de cabeza, visión borrosa, sensibilidad a la luz, náuseas o vómitos, debes acudir con urgencia a tu médico o matrona de referencia.


El tratamiento depende mucho de lo cerca que esté la fecha probable de parto. Si el final del embarazo está cera y el bebé lo suficientemente desarrollado, lo más probable es que se induzca el parto lo antes posible, ya que una vez que el bebé nazca los síntomas suelen remitir. Si esto no es posible, se deben de seguir una serie de recomendaciones:

  • Guardar reposo en la cama, sobre el lado izquierdo del cuerpo para alejar el peso del feto de los principales vasos sanguíneos.
  • Aumentar el número de revisiones con el equipo médico para controlar el avance de la enfermedad.
  • Aumentar el consumo de agua.
  • Incluir más proteínas en la dieta.
  • En casos graves, la madre necesitará ser hospitalizada y guardar reposo bajo la supervisión de los sanitarios.

Existen muchas asociaciones y programas para ayudar a mujeres que sufren preeclampsia, pero os dejamos a continuación la web de una de ellas en la que se incluyen muchos centros hospitalarios del país y que podéis consultar en cualquier momento:

STOP PREECLAMPSIA