" Lo siento, el bebé NO está colocado", una de las noticias médicas más temidas para una embarazada, por el temor a la necesidad de someterse a una cesárea.
Cuando se acerca la fecha prevista de parto o FPP es necesario comprobar en qué posición se encuentra el bebé para conocer si será necesario realizar una cesárea o si se podrá realizar un parto vaginal. Para ello los especialistas utilizan las técnicas de Leopold, que consisten en una serie de movimientos, sobre el abdomen de la futura madre, que ayudan a conocer la situación del feto.
La maniobra de Leopold es un tipo de exploración obstétrica, que nos dan información sobre cuatro parámetros, que son: la presentación fetal, es decir, si el bebé está en posición cefálica o pélvica; la posición fetal, para ver en qué lado de la madre está el dorso del bebé; la situación fetal, que puede ser cefálica, transversal, oblicua o podálica; y finalmente la actitud fetal que puede ser indiferente, en flexión, en extensión o en hipertensión.
- Se palpa el fondo uterino para ver qué parte del bebé se encuentra en él.
- Se buscan tanto columna como las extremidades del feto.
- También se palpa la zona de la sínfisis pubiana para observar la presentación fetal y por lo tanto comprobar si el niño está encajado.
- Finalmente, una mano aplica presentación sobre el fondo uterino mientras el dedo índice y el pulgar de la otra mano ayudan a ver la zona de presentación para confirmar si está encajado el bebé.
Si queréis consultar más información acerca de estas maniobras, podéis consultar los siguientes enlaces:

