Llevar una dieta equilibrada es una de las preocupaciones que más aparecen durante el embarazo. Es muy frecuente escuchar el “tienes que comer por dos”, aunque eso tampoco es del todo cierto, sino que la verdadera frase correcta sería “la alimentación es el doble de importante”.
Esto se debe a que, justo después de la concepción, el cuerpo de la madre va a comenzar a experimentar toda una serie cambios fisiológicos y metabólicos para mantener el embarazo y permitir el desarrollo del feto, además de preparar al cuerpo de la mujer para la lactancia. El no cubrir estas necesidades nutricionales se relaciona a problemas de prematuridad y morbimortalidad neonatal
A continuación, se describen algunos alimentos que se deben comer y otros que se deben evitar durante el embarazo.
Alimentos que se deben comer durante el embarazo
Frutas y
verduras: Son ricas en vitaminas, minerales y fibra, que son esenciales
para una dieta saludable durante el embarazo. Se recomienda consumir al menos
cinco porciones de frutas y verduras al día.
Grasas
saludables: Las grasas saludables, como las que se encuentran en el aceite
de oliva, los frutos secos y los pescados grasos, son importantes para el
desarrollo cerebral del feto.
Proteínas: Las
proteínas son esenciales para el crecimiento y desarrollo del feto. Se
recomienda consumir al menos 75 gramos de proteína al día, que se pueden
encontrar en alimentos como carnes magras, pollo, pescado, frijoles y nueces.
Alimentos que se deben evitar durante el embarazo
Cafeína: El
consumo excesivo de cafeína se ha asociado con un mayor riesgo de aborto
espontáneo y bajo peso al nacer. Se recomienda limitar la ingesta de cafeína a
200 mg al día, lo que equivale a aproximadamente una taza de café.
Pescados
con alto contenido de mercurio: Los pescados con alto contenido
de mercurio, como el tiburón, el pez espada y la caballa, pueden ser
perjudiciales para el desarrollo del cerebro del feto. Se recomienda evitar o
limitar el consumo de estos pescados durante el embarazo.
Alimentos
procesados y comida rápida: Los alimentos procesados y la comida rápida
suelen contener altas cantidades de grasas saturadas, sal y azúcar, que pueden
aumentar el riesgo de enfermedades crónicas en la madre y el feto.
Carnes y pescados crudos o poco cocinados: el
filete tártaro, el sushi, el marisco, la carne de res poco cocida y la carne de cerdo,
pueden contener bacterias que pueden ser perjudiciales para la salud de la
madre y del feto.
Quesos
blandos o sin pasteurizar: Los quesos blandos, como el brie, el
camembert y el queso azul, pueden contener bacterias que pueden causar
infecciones graves durante el embarazo. También se recomienda evitar los quesos que estén sin pasteurizar.
Huevos
crudos o poco cocidos: Los huevos crudos o poco cocidos son otra fuente de bacterias
que pueden ser perjudiciales para la salud de la madre y del feto.
Embutidos y
carnes procesadas: Los embutidos y carnes procesadas, como el jamón, el paté, el chorizo y el salami, pueden contener bacterias y aditivos que también resulten dañinas
Para obtener más información sobre nutrición durante el embarazo, se pueden consultar las siguientes páginas:


