Es muy común que uno de los mayores miedos en pleno siglo XXI siga siendo el hecho de que la madre, pese a haber realizado y comentado con su matrona el plan de parto, no se respeten sus decisiones y se cometa un abuso contra ella que es lo que se conoce como violencia obstétrica. Ocurre más de lo que nos creemos y es una invasión de los derechos humanos, por eso es importante saber detectarlo, para así poder denunciar y conseguir que estas prácticas remitan.
La violencia obstétrica incluye a aquellas prácticas realizadas por profesionales de la salud a mujeresdurante su proceso de embarazo, parto y puerperio que puede ser percibidas como violentas o lo son. Algunas de las acciones a las que nos referimos podrían ser las episiotomías u otras prácticas quirúrgicas sin consentimiento o sin anestésicos, mediatizar el parto sin consentimiento, o mismo obligar a la parturienta a colocarse en una cierta posición incómoda para ella. También se puede realizar violencia psicológica como por ejemplo vejando a la madre o dandole un trato infantilizado.
La violencia obstétrica puede ser de diferentes tipos, como por ejemplo, en forma de abuso verbal, negligencia y abandono durante el proceso de parto, falta de preservación de la dignidad de la madre,
Cómo reconocer la VO
Lo más importante es estar informada durante todo el parto, saber cómo progresa y todas las posibles complicaciones, por eso si la parturienta se siente desinformada debe comunicarlo.
Además, la madre debe dar consentimiento para absolutamente todos los procedimientos, tanto colocar medicación, como para hacer un tacto vaginal para comprobar el avance de la dilatación u otras técnicas.
Por otro lado, si como parturienta, sientes que te están intentando humillar o invalidar tanto tus deseos como tus emociones.
Prácticas más comunes de VO
Una de las prácticas más comunes es la de la administración de oxitocina para inducir el parto. Es decir, forzar de forma artificial el parto.
La maniobra de Hamilton consiste en el despegamiento de la bolsa amniótica, que contiene al feto, del útero, para poder inducir el parto. Esto se suele hacer durante la práctica de un tacto vaginal, los cuales, de forma excesiva, también suponen una agresión para la madre.
Finalmente la maniobra de Kristeller es otra de las formas de violencia y que consiste en empujar con los puños o el antebrazo la zona superior del útero, para apurar el expulsivo. A continuación os dejo un vídeo en el que se ve cómo practican esta técnica a una mujer: Maniobra de Kristeller
A continuación, os dejo un viñedo donde un matrón explica su experiencia en un hospital concreto de Murcia. Comenta historias reales de mujeres que han sufrido un parto con ejecuciones muy cuestionables, donde ellas no han decidido sobre su parto y a el como matrona lo han excluido del trabajo de parto, a pesar de hacer una práctica lo más respetuosa posible para la mujer.
Si queréis consultar más información podéis consultar las siguientes páginas web:
