Las hormonas son unas sustancias esenciales para el correcto funcionamiento del organismo y algunas de ellas tienen un papel fundamental durante el embarazo. Coloquialmente hablamos de una revolución de hormonas de la mujer embarazada, pero lo cierto es que no estamos exagerando ya que estas son las responsables de los cambios que se sufren, desde los físicos hasta esa montaña rusa de emociones que experimentan todas las embarazadas.
Hay algunas hormonas que sólo se sintetizan durante el embarazo, otras aumentan sus niveles y otras, todo lo contrario, los disminuyen. Controlar estas concentraciones de hormonas durante la gestación es muy importante a la hora de detectar posibles complicaciones.
Hagamos un pequeño resumen de las principales hormonas que intervienen durante el embarazo:
- Gonadotropina coriónica humana (hCG): conocida como la "hormona del embarazo", ya que esta sólo se sintetiza en este periodo. Esta hormona aumenta rápidamente tras la implantación en el útero, y se detecta en sangre u orina pasados unos ocho días. Es por este motivo que se trata de la hormona que se detecta en los test de embarazo. Es la responsable de las típicas náuseas y vómitos que aparecen, sobre todo, en el primer trimestre. También se utiliza como un parámetro en las pruebas que van a determinar el riesgo de que el feto presente ciertas alteraciones cromosómicas, por lo que su papel es fundamental.
- Estrógenos: son hormonas que están presentes en todas las mujeres y que son una de las principales hormonas sexuales femeninas. Normalmente se sintetizan en los ovarios, pero durante el embarazo, también se sintetizan en la placenta, por lo que sus niveles se ven aumentados. Ayuda a la maduración ósea del feto, a mejorar el flujo sanguíneo del útero y su crecimiento y también estimulan el crecimiento del pecho para favorecer la producción de leche.
- Progesterona: hormona sexual que se sintetiza en cada ovulación. Su función es estimular el engrosamiento de las paredes del útero para que el óvulo fertilizado sea capaz de implantarse. Al producirse la fecundación los niveles de esta hormona se mantienen para que el embarazo siga adelante. Ayuda a inhibir las contracciones del útero antes de que sean necesarias y participa en la preparación de las glándulas mamarias para favorecer la producción de leche materna.
- Lactógeno placentario humano (hPL): se llama también somatomamotropina coriónica humana y se sintetiza en la placenta. Tiene una estructura similar a la hormona del crecimiento, por lo que es considerada la hormona de crecimiento fetal. Su mayor concentración se da al final de la gestación, por lo que también participa en la preparación del tejido mamario para la lactancia.